Reseña || Algo parecido al verdadero amor, de Cristina Petit (#LeoAutorasOct)




*Cómo llegó el libro a mis manos: 
Paseando por la biblioteca encontré este libro en la sección de novedades y cumplía con variables que me gustan: un libro que habla de un libro, la protagonista se llama Clémentine, es de lectura ligera y está escrito por una mujer.




*Argumento:
París. Una chica busca la felicidad. Un libro le cambiará la vida.
Clémentine ha recibido en herencia de su tía Violette un apartamento preciosísimo (el sueño de los amantes de la lectura: lleno de estanterías, con sillones mulliditos y un estudio fantástico) en el número 14 de la Rue Le Monde, en París. En el edificio conocerá a vecinos muy agradables (con quienes toma té e inventa historias sobre personas que encuentran en la guía telefónica) y conseguirá poner en marcha su idea: libroterapia. Consigue ayudar a niños con problemas familiares, enfermos o víctimas de mundo desde la infancia.
Por otro lado, un escritor se cruza con Clémentine en el tren y se enamora perdidamente de ella; decide escribir una novela sobre su amor y éste se convierte en éxito de ventas. Incluso Clémentine llega a leerlo y se siente profundamente invadida por la casualidad de ser tal y como es la protagonista. Así, el escritor decide investigar más sobre la chica: pide en una campaña publicitaria información sobre quién pudiera ser a sus lectores, regalándoles ejemplares donde se marcan las descripciones que podrían ser significativas para identificar a la protagonista.
Un día Clémentine recibe una llamada: es Thomas, el anterior inquilino del apartamento de la tía Violette. Éste dejó olvidado allí un libro muy especial para él: Hansel y Gretel. Ambos, Clémentine y Thomas, se cuentan las historias de por qué ese libro es tan especial: para Thomas es especial por su abuelo, quien consiguió escapar de las cámaras de gas que aniquilaban a judíos gracias a que golpeó con el ejemplar a uno de los guardias; para Clémentine porque era el cuenta que les contaba su abuela cuando su hermano pequeño aún vivía (lo cual es un trauma muy significativo en la vida de Clémentine). La relación entre ambos va tomando forma, aunque sólo se comunican por teléfono, por miedo a estropear la intensidad de su amor.
El escritor recibe información sobre la protagonista de su historia de parte de alguien que asegura conocerla muy bien, con una condición: que su editorial leyese el libro que trae entre manos (y que se la publicase).
Thomas llama a Clémentine para expresarle su necesidad de tener el libro entre sus manos, y decide que la mejor idea es que ella lo deje en la portería del edificio para que él pueda recogerlo sin que se vean. Así sucede, y Clémentine va a una fiesta dada en casa de los vecinos, donde los dos hijos tienen una sorpresa: el niño, Remy, ha encontrado a una de las personas de la guía telefónica sobre las que inventaban historias, y Delphine confiesa que fue ella quien le envió información al escritor sobre Clémentine. 
Thomas, cuando recoge el paquete de la portería y encuentra en su interior una nota, decide subir a casa de Clémentine a presentarse y a hacerla saber que él es el escritor del libro que trata sobre el profundo amor que siente por ella.

*Crítica:
Tengo que admitir que cogí el libro sin ningún tipo de esperanza y empecé la lectura pensando "¿Debería estar leyendo esto realmente?", así que fue un comienzo un poco negativo por mi parte. Seguí leyéndolo porque me estaba ayudando a superar mi primer síntoma del bloqueo lector: la falta de tiempo; y es que este libro es de lectura muy ligera, y en tan sólo tres o cuatro horas (teniendo en cuenta la velocidad de lectura de cada uno) pude terminarlo. 
La historia comienza siendo un cliché: la protagonista consigue algo sin ningún mérito, es preciosa, lista e inteligente, su vida está en equilibrio y tiene un buen nivel económico, su familia es relativamente feliz y todas las personas que la rodean son maravillosas, muy buenas y que al tratan fenomenal. Esto es importante: no hay ningún antagonista en esta historia, pese al intento de la escritora de hacer de Delphine un personaje malo (intento porque le da una conciencia tremenda y al final de la historia es un personaje reluciente como el sol, igual que los demás). No quiero decir que no pueda ser un libro feliz lleno de felicidades casuales y de vidas plagadas de personas bellísimas, sino que muchas veces se hacía poco creíble y tedioso. 
Sin embargo, el libro transmite muchos ideales positivos como la amistad, el amor, la justicia y la empatía. Supongo que este libro sería ideal leerlo en la preadolescencia/adolescencia, pues aún los ideales son un poco moldeables y no está mal pintarlos de buenas intenciones. 
El gran pero de este libro es lo poco sutil que es la autora: intenta crear personajes muy profundos, con unas historias muy duras y muy crueles, que dicen frases muy hirientes, pero se nota forzado. Un ejemplo es una discusión que la protagonista tuvo con su antigua pareja, en la cual se ve la fuerza del personaje femenino:

-¡A ti no te importan nada algunas cosas! En vez de salir con mis amigos del rugby y sus novias, prefieres quedarte en casa leyendo.
-¡Sí, Pierre! No me apetece nada una velada con ellos, aunque sí me gustaría salir sola contigo o con otra gente más simpática y menos pedante que ellos. No tengo nada que compartir con esas personas, y espero que tú tampoco, fuera del vestuario.
¡Sólo porque son más sencillos, menos empollones que tú!
-No, Pierre, te equivocas, y me suele que pienses así; yo no tengo ningún inconveniente en verlos alguna vez, pero no me apetece pasar tres noches a la semana con ellos después de vuestro entrenamiento, y me desagrada que tú sí lo prefieras en lugar de estar solo conmigo...
-¡Eres más pedante que ellos!
-¡No es verdad! Yo he decidido con quién me gusta compartir mi tiempo y no me avergüenzo por decirlo, y deberías apreciar el no haber tenido a tu lado a una muñequita que dice siempre sí.
Otro ejemplo es un comentario que le hace una de las madres de los niños que acuden a libroterapia con la protagonista (y a quién ayuda sobremanera):

-¿Sabe lo que necesita usted, señorita? Un hombre que la trate mal, así se le quitría ese aire de felicidad que tiene siempre. Un hombre que incluso le levante la mano un poco de vez en cuando, para que tenga la boca bien cerrada. Eso es exactamente lo que le deseo.-¿Usted me lo desea? No me parece una mala persona, ¿por qué quiere que me hagan daño?-¡Porque sonríe usted demasiado! ¡Porque es siempre demasiado amable! ¡Porque está demasiado contenta! Usted me pone nerviosa y debería probar los palos, porque no sabe siquiera lo que son. Usted no se da cuenta de lo que significa que un hombre te pegue, no tiene ni idea, pero debería tenerla porque así dejaría de esta siempre tan contenta. Porque hay quien sufre, ¿sabe? Él me pegaba siempre y yo no sabía que hacer (...). Soy mala, pero a mi hija la quiero a mi manera, no conozco otra... Y cuando venía a recogerla aquí, ella me decía que había estado bien y que usted era buena y dulce, y yo pensaba que era mejor que yo. Con usted sonreía, conmigo no lo hace nunca. Está siempre encerrada en su cuarto y me evita. 
Salvado estos casos, creo que para ser el primer libro de la autora está fantástico y espero que, si decide publicar alguna otra novela, pula ciertos detalles que chirrían un poco: la perfección no existe, ni debería existir, ni siquiera en los libros.


*Citas destacadas:

-¿Así es que usted trata de curar a las personas mediante los libros?
-Digamos que estoy intentando demostrar que las palabras tienen un efecto terapéutico en sí mismas. El sonido fascina antes que el sentimiento. El sonido y el sentimiento consuelan, ayudan. hay niños que han crecido en circunstancias espantosas, privados de atención y de amor, a quienes los libros han ayudado, les han abierto horizontes de esperanza. Por eso quiero intentar aligerar algunos corazones abrumados. No quiero ser la sustitución de cualquier otra terapia, sino que deseo probar el poder de los libros y de la voz que lee. 

Ella entró en mi historia porque no lograba entrar en mi vida, y de su personaje me enamoré. 

El libro más bello somos nosotros mismos y a lo largo de nuestra vida nos esforzamos por gustar a los demás, pero cuando llegamos al final, cuando releemos nuestro libro, nos damos cuenta de que deberíamos haberlo escrito únicamente para nosotros y que si no nos gusta, ya no hay tiempo para reescribirlo, sino solo para leérselo en voz alta a alguien.

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